lunes, 24 de septiembre de 2012

La Bruja Dido

Eneas se marchaba...
La Reina de Cártago, hija del rey Muto de Tiro, había intentado retenerle por todos los medios posibles en esas tierras extrañas.
Durante un tiempo, creyó que en África, Hécate podía oír sus plegarias más cercanas y fuertes que en sus lejanos orígenes.

Dido encontró la parte que le faltaba en la vida y ahora...ahora Eneas se marchaba dejándola sola.
Le rogó, suplicó, engañó...pero Eneas no cedió, y se volcó en cuerpo y alma hacia una muerte segura.
¿Por qué? No entendía al mundo ni al universo...no entendió a los dioses ni a los hombres...
Por eso decidió esperarle menos tiempo; por eso, decidió esperarle algo más lejos.

Le dijo a su hermana que la furia se había apoderado de su alma, que mientras marchaba, Eneas vería arder todas sus pertenencias, que se arrepentiría de cambiar el amor por la muerte...
Y la pira ardió, con todo lo que su amado dejó atrás, y mientras ardía, sintió un dolor tan grande, que no se creyó capaz de aguantarlo minutos, días, años...¿Cuánto tardaría en volver si era improbable la victoria?

Y mientras las miradas reflejaban las llamas, Dido se atravesó con la espada de su amado, y se quemó junto con el resto de sus posesiones... por que ella también era suya...por que de esa manera, tardarían menos en encontrarse...


martes, 21 de agosto de 2012

Que viene el Lobo


Perseguidos durante siglos, perseguidos ahora...los lobos siempre se han soñado como temibles guardianes entre la fina línea que divide la vida y la muerte...guardianes de la puerta de paso al otro mundo, reflejo del destino inevitable.
Sus aullidos hacían estremecer desde la lejanía, como un mal augurio llegado desde la oscuridad de los bosques.
Bosques tenebrosos, lobos enemigos...mensajeros de la muerte...despiadados devoradores presentes en todas las pesadillas.
Lo que la realidad esconde, es su fidelidad más allá del tiempo en las parejas de lobos, el duro trabajo en manada que realizan para poder sobrevivir, y la reacción de huida ante su mayor miedo, el humano.

viernes, 20 de abril de 2012

Rizotomo

Tenía un aspecto desagradable, y generó repulsión en los demás. Su tez pálida y su cuerpo huesudo no pasaba desapercibido aunque lo intentara. Suplió sus defectos con su inteligencia y llegó a ser médico y botánico en la decadente Grecia.
Pero aún demostrando su valía no podía evitar esas miradas; aunque agachara la cabeza era insultado y menospreciado por los demás.
Rizotomo llegó a realizar un estudio para el rey. Debía encontrar el antídoto a los venenos: la amenaza a la corona era eterna y los efectos de un veneno, podían durar tan sólo unos segundos. Entonces pudo escoger quién y cuándo probaría el qué...durante cuanto tiempo...en qué cantidad... y fue entonces cuando las miradas al cruzarse en su camino, se dirigieron al suelo.


Crateuas


lunes, 26 de septiembre de 2011

Mesopotámica Lamashtu

Una imagen femenina representaba el miedo entre las mujeres sumerias. Lamashtu era temida en los momentos más difíciles, los embarazos, los partos...con sólo tocar 7 veces el vientre, era capaz de provocar un aborto y mantenía en vela todas las noches a las recientes madres, temerosas de que se llevará a sus recién nacidos.
Esa demonio medio burra, medio pájara y a veces también sanguinaria leona, prefería dar vida a perros y cerdos.
Para poder protegerse de esta entidad, se solicitaba ayuda a otro demonio, Pazuzu, que adornaba el cuello de embarazadas y bebés.
El nacimiento marcado por pánico y oscuridad invadía no sólo las mentes, sino las habitaciones que eran decoradas expresamente para evitar la llegada de Lamashtu.
La parte malévola de lo femenino se enfrentaba a la dulzura y la inocencia, devorando la vida de los desafortunados.

La Diosa Fortuna

La llamaban Tyche o Tike.
Esta deidad de padre y madre dudosos, intervenía en la suerte de los mortales griegos.
No había nada decidido, todo era echado a suertes, dejado en manos del azar...jugaba con la desgracia enviándola a unos u otros sin motivo.
Una diosa que podía darlo todo o nada, no recibía culto. Tenía en sus manos la fortuna de las gentes, pero nunca conoció de verdad su origen.

Todos los días pienso en la suerte, en lo que significa para cada uno, en cómo la sentimos en nuestro interior...para algunos la suerte es como una gata zalamera, que te deja con la miel en la boca, deseando que vuelva a nuestra vida con una esperanza imbécil de conseguir lo que necesitamos o creemos necesitar; para otros será como como un padre gordo que consiente todos nuestros caprichos, independientemente de si el momento es oportuno o no para los que están alrededor.
También será como la peor de las diosas para otros, temible y egoísta, que reparte lo mejor sólo a algunos, y mira con recelo cada acto de los demás....olvida a muchos, mima a otros...pero, ¿que podemos hacer para ser uno de sus favoritos?

Presentación

Voy a relatar las vidas de personajes ya desaparecidos y olvidados, de dioses enterrados...con el paso del tiempo nos alejamos de los comienzos, de los orígenes de nuestras creencias y nuestros miedos.
Tememos lo conocido y lo desconocido, culpamos, desconfiamos y nos entregamos a los dogmas y creencias que nos imponen para cada época, para cada vida.
Para entender hay que conocer, para aprender debemos dudar...de todo.